El otro Misteri también emociona
lafesta — Dll, 02/11/2009 - 00:00
GÓMEZ ORTS
Diari La Verdad (Alacant)
02-11-2009
Tal y como había de esperar, o más bien superando las previsiones, el concierto ofrecido por la Capilla y Escolanía del Misteri, con el estreno de la Consueta de 1709 en Santa María, constituyó la guinda a los que se han venido ofreciendo en el curso del Festival Medieval. Evideció el esfuerzo y entrega de muchas personas por recuperar y mostrar esta joya que se atesora de nuestra Festa. Importancia que no quedó desapercibida por los ilicitanos que abarrotaron el templo, balcones incluidos y muchísima gente de pie.
De entrada cabe destacar la estupenda escenificación, que aprovechando el pasillo central como Andador y el altar como Cadafal, se extendió a los balcones y a uno de los púlpitos para ir realizando los diferentes cantos.
María (Andrés Agulló), inició su canto junto a la puerta principal, siguiendo después en el altar, donde cantó San Juan (Samuel Fernández, barítono, en vez del actual tenor), mientras que desde el púlpito entonó su canto el Ángel (Javier Romero), bien diferente al actual. Francisco María García Linares entonó el canto de San Pedro, mientras el Ternari, tan diferente al actual, lo interpretaron Guinot, Samuel y Cecilia. La Salve Regina el Apostolado y seis niños, y el O cos sant, Apostolado y otros seis niños.
Con este canto finalizó la primera parte, con unos escasos minutos de descanso para tomar la palabra el patrono del Misteri, Carlos Lozano. Agradeció la gran acogida de los ilicitanos y por supuesto el árduo trabajo de la Capilla y Escolanía para poder cantar esta versión de la Festa de 1709.
Se reanudó el concierto cantando el Par-nos García Linares, Esteve y Cotes, el Cuarteto con Orts, Romero, Vilella y Luis Antón, y San Pedro y San Juan entonaron el Preneu vos. Seguidamente se entonó el In exitu, muy diferente al actual, por el Apostolado, que también cantó el Aquesta gran novetat, muy peculiar, y la petición de ayuda a San Pedro, que cantaron todos, los situados en el altar y los cuarenta repartidos entre los dos grandes balcones del órgano y enfrente. Se repitió el In exitu con un solo todo el coro en general.
Desde el balcón de la derecha del altar, Cotes y tres niños cantaron el Araceli, y en el pasillo Cecilia el Santo Tomás, mientras que del balcón de la izquierda del altar, Guinot y dos niños cantaron la Coronación, y como gloriosa culminación, todos los componentes de la Capilla y Escolanía entonaron el Gloria, que sonó efectivamente a eso, a gloria. Lo que se dice una auténtica apoteosis, con todo el público puesto en pie ofreciendo una grandiosa ovación.
Cabe destacar la magnífica dirección del Mestre de Capilla, José Antonio Román, y el doble papel del maestro de la Escolanía, Javier Gonzálvez, que realizó la introducción de todas las piezas.




